Noches tranquilas. Mañanas sin gritos.
Duende pone en una pantalla de casa la rutina de tus hijos: lo que toca, cuánto queda, qué ponerse y qué llevar. Lo entienden sin saber leer. Tú lo llevas desde el móvil.
Si has dicho "los zapatos" diez veces antes de las ocho, ya sabes de qué hablamos.
Las prisas no son culpa de nadie: es que ellos no ven el reloj. Duende se lo pone delante, en grande y en dibujos.
Lo entienden antes de saber leer.
Cada paso lleva su dibujo: desayuno, dientes, vestirse, zapatos. Con tres años ya saben qué les toca con solo mirar.
Desayuno
Dientes
Vestirse
Zapatos
Mochila
El tiempo se ve. No hace falta gritarlo.
Arriba, un tubo de arena se vacía hasta la hora de salir, con la hora que es y los minutos que quedan. Cada niño lleva su reloj de colores para el paso que toca. Si se hace tarde, la pantalla se pone en rojo y la mañana sigue hasta que acaben.
Dos estrellas cada mañana. Cero sermones.
Una por despertarse a tiempo y otra por hacerlo todo antes de salir. Lo marcan ellos, con el dedo, en la pantalla. Si se equivocan, lo desmarcan manteniéndolo pulsado.
Un Duende en cada casa. Un duende para cada niño.
El Duende de la casa amanece hecho un desastre y se va arreglando con cada cosa bien hecha. Y cada niño elige el suyo, disfrazado de lo que más le gusta: piloto, unicornio, dinosaurio, astronauta, sirena, pirata y muchos más.
Abrigo o manga corta: lo decide el tiempo, no la discusión.
Duende mira la previsión de tu barrio para la hora de salir y enseña qué ponerse. Si por la tarde va a hacer calor, avisa del pantalón corto.
El bañador y la flauta, sin sorpresas.
Por la mañana, cada niño ve en su mitad lo que tiene hoy: la extraescolar con lo que hay que llevar, una excursión o lo que pide el cole. Las extraescolares se dan de alta una vez desde el móvil y salen solas el día que toca.
Semana con papá, semana con mamá. Sin preguntas.
Arriba pone con quién están hoy. Las dos casas ven la misma rutina en vivo, cada una con su horario, y la semana enseña en qué casa duermen cada día, con cumpleaños, extraescolares, excursiones y lo que hay que llevar al cole.
Qué han comido y a qué hora se les recoge. Para quien los cuide.
El menú del comedor sale solo cada día. Y a quien los recoge le basta mirar la pantalla para saber dónde está cada uno y a qué hora, también si la extraescolar es fuera del cole.
La peli se la ganan.
Antes de la peli, su ficha se va llenando con los minutos que se ganan: cuanto antes hacen la cena, la ducha y los dientes, más llena. Mientras la ven, la pantalla cuenta lo que queda. Y si un día queréis cenar antes, la noche se adelanta desde la propia pantalla.
Buenas noches, con el día resuelto.
Cuando acaban, la pantalla se despide con su personaje, una frase para reírse y las estrellas de cada uno.
La rutina no es una manía tuya. La recomiendan los pediatras.
Horarios regulares y una rutina tranquila antes de dormir. Es lo que aconseja la pediatría española y lo que se ve en estudios con miles de niños.
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Más de 10.000 niños de 0 a 5 años, en 13 países y regiones. Con rutina antes de dormir se acostaban antes, tardaban menos en dormirse, se despertaban menos y dormían más. Cuantas más noches a la semana, mejor.
Fuente: Mindell y otros, Sleep, 2015.
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10.230 niños británicos de 7 años. Los que no tenían hora fija de acostarse tenían más dificultades de conducta, y mejoraban al pasar a un horario regular.
Fuente: Kelly y otros, Pediatrics, 2013.
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Pediatras y expertos en sueño de seis sociedades españolas, entre ellas la Asociación Española de Pediatría y la Sociedad Española de Sueño, recomiendan rutinas estables antes de dormir y horarios regulares para acostarse y levantarse.
Los dos primeros son estudios de observación: muestran una relación, no una receta. Duende no aparece en ninguno; está hecho para ayudarte a mantener la rutina que recomiendan.
Mindell JA, Li AM, Sadeh A, Kwon R, Goh DY. Bedtime routines for young children: a dose-dependent association with sleep outcomes. Sleep. 2015;38(5):717-722. Estudio patrocinado por Johnson & Johnson.
Kelly Y, Kelly J, Sacker A. Changes in bedtime schedules and behavioral difficulties in 7 year old children. Pediatrics. 2013;132(5):e1184-e1193.
Pin Arboledas G, Soto Insuga V, Jurado Luque MJ y otros. Insomnio en niños y adolescentes. Documento de consenso. An Pediatr (Barc). 2017;86(3):165.e1-165.e11.
Los viernes, sin prisa. Los cumpleaños, de fiesta.
Marca el fin de semana, o el día que quieras, como sin prisa. La rutina sale igual y, una vez empezada, espera a que acaben, mañana y noche, pero el reloj descansa: cada uno a su ritmo y todo suma. Y si ese día hay un cumple en el calendario, la pantalla lo celebra arriba con un regalo y su nombre.
La llave la tienen los mayores.
Con tu PIN das o quitas estrellas a uno o a todos, desde la misma pantalla. Ellos lo ven. No hace falta levantar la voz.
Las rutinas se cambian desde tu móvil, en un minuto.
Pasos, horas, días, extraescolares, el horario de cada casa y los personajes, en un panel tan claro como los ajustes de tu teléfono. De uno a cuatro niños.
Funciona en la tablet que ya tienes.
Sin aparatos nuevos ni instalaciones: la tablet, una pantalla o la tele, si tiene navegador, se vinculan con un código de seis cifras.
Ni fotos, ni anuncios, ni contraseñas.
En Duende no hay caras: todo son dibujos. Entras con un código que te llega al correo, y tus datos se guardan en Europa.
Por si te lo preguntas.
¿Hace falta una pantalla nueva?
No. Vale la tablet que ya tengas, una pantalla con navegador o la tele del salón. Duende es una web: no hay nada que instalar.
¿Desde qué edad?
Desde que reconocen un dibujo, hacia los tres años, y mientras les sirva.
¿Puedo cambiar el Duende?
Sí. En el panel puedes cambiarlo por Abuelita, una abuela de cuento, y cada niño elige su propio duende.
¿Y si mis hijos viven en dos casas?
Duende sabe con quién están cada día y lo pone arriba de la pantalla. Las dos casas ven la misma rutina en vivo, cada una con su horario, y las extraescolares son las mismas en las dos.
¿Qué guardáis de mis hijos?
Su nombre, sus rutinas, sus extraescolares, su calendario, con quién están cada día y lo que marcan en la pantalla: qué pasos hacen, a qué hora y sus estrellas. Nada de fotos. Los datos se guardan en Europa y nunca se venden.





